MABEL, A 79 AÑOS DEL DÍA EN QUE NACIÓ…
Recuerdos imborrables de toda una vida...
Nada fácil, imposible estaría mejor expresado,
asumir que, por primera vez, no estará aquí, en un día como éste.
Una belleza, de chica,
como anticipo de lo bonita que sería, ya joven; después novia; más tarde
esposa; después mamá; y luego abuela. Distintas etapas, pero con su sonrisa
intacta, perdurable, que fue el más fiel reflejo de su alma…
Escudriñando en pequeños cajoncitos, fui
observando, paso a paso, toda la vida; los chicos muy chicos; boletines de la
escuela; diplomas de egresados: tarjetas (una de más de 30 años, todavía con su
sonido musical) de todas las fiestas, presentes de nuestros 5 hijos, muy
especialmente dedicadas en el Día de la Madre.
Pude observar, después de tantas fotos y
pequeños escritos, el otro costado de sus objetos muy preciados, como sus
ropas; y entre ellas el “saco de piel” con el que se fotografió, a sus 18 años,
en la más bella imagen que hoy está en todos los rincones de la casa. Está
intacto, aunque pasaron 60 años…
Pude ver, en sobrecitos muy chiquitos, como
atesoraba recuerdos de toda una vida. Entre ellos, los que evocan un hecho muy
reciente, como el día en que, en la Plaza San Pedro, en el corazón de El
Vaticano, vimos y escuchamos a Francisco, el Santo Padre, cumpliendo ella su
mayor deseo de los últimos años: ir a Italia, la tierra de sus papás y sus
abuelos.
Antes, de media mañana en adelante, la habíamos
tenido presente en una larga visita a la casa de Santiago (Boland) y su esposa
Adriana, mi amigo de toda la vida, al que si algo debo agradecerle
eternamente es que haya sido el que me
la presentó, una tarde, en la parroquia del Inmaculado Corazón de María, en
cuya iglesia nos casamos ante Dios, nuestras familias y nuestros amigos.
Ya de vuelta, y de noche, pude leer,
escapándoseme lágrimas a cada párrafo, la cálida semblanza que Eduardo hizo de
su mamá.
Es el inicio del 28 de febrero, de este
bisiesto año 2016. Mabel, el amor de mi vida, cumpliría hoy 79 años. Sólo
alcanzo a escribir que, como el primer día en que la vi, allá por 1963, es la
más dulce y hermosa mujer que Dios pudo poner en mi camino. La llevo, como y
para siempre, en mi corazón.
Luis María
BELLEZA RUBIA, CON RULOS…
ResponderEliminarCon el andar de las horas, después de este domingo (28), día de su cumpleaños, pude rescatar una imagen, ahora contenida en este blog, que pone en evidencia que, desde muy chiquita, Mabel era una belleza, que se acrecentó con el paso de los años. Sus rulos enmarcaban su cara bonita, tal cual se la vería después, siempre una hermosura...
Luis María