"EL MERECIDO A QUIEN HACE EL ESFUERZO"
PROGRESAR (programa de
respaldo a estudiantes de Argentina).
Por Raúl Aníbal Martín.

Comienza la historia. Corría
el año 1985, egresado ya de mi escuela primaria Nº14, Vicente López y Planes de
General Daniel Cerri, y como hijo de trabajadores, no sabía cual podría ser mi
continuidad en el estudio a nivel secundario.
Hijo de padre camionero, madre
ama de casa (trabajadora si las hay), era ella quien se responsabilizaba de las
decisiones más importantes. Los tiempos y el trabajo, y la no existencia de
celulares, hacían imposible el contacto inmediato entre ellos para definir
situaciones.
Fue así que ante el miedo de
madre de cuidar a su prole, y con la responsabilidad de que sus hijos puedan
continuar sus estudios, me hizo alumno de la escuela secundaria número 7
“Fortín Cuatreos”.
Época económica para la
familia difícil, y con una madre tenaz y luchadora, recurrió al Consejo
Escolar, a consultar por becas de estímulo para estudiantes.
Obviamente, siempre existieron
esos estímulos, por lo que, previa presentación de los boletines (que término
por favor) de 5º, 6º y 7º grado, de primaria, por las notas obtenidas, y
previa visita de asistentes sociales, fui merecedor de una beca. Beca al
esfuerzo, por las notas, por la situación, ese fue el origen.
Así fue que año tras año, fui
renovándola, siempre y cuando no tuviera materias a rendir en diciembre,
mucho menos en marzo, y ni imaginar una previa.
Condiciones éstas absolutas
para poder contar con el peculio económico. Pues con mucho orgullo, llegué a
terminar mis estudios secundarios becado en todos los ciclos lectivos. Lástima
que al egresar, año 1989, el Consejo Escolar, no entregaba becas universitarias
por motivos presupuestarios, por lo que ahí quedó trunca, en ese momento, mi
posibilidad de estudiar, comenzando entonces mi vida laboral que aún hoy
mantengo.
Este relato viene a colación
por el programa PROGRESAR, recientemente implementado. El programa se ha puesto
en marcha, se han inscripto en dos días 25.000 jóvenes (15.000.000 de pesos
mensuales), y van a ser muchos más. En lo personal, me gustaría que el control
por parte del Estado exista en forma concreta. Que no suceda igual que con los
padres que van a los colegios a exigir la firma de las libretas de asignación universal
sin que sus hijos concurran a clase o, lo que es peor, la calidad educativa por
imposición de los directivos, exige que no pueden repetir chicos aún no
logrando los objetivos mínimos del año lectivo.
Toda una pena al pensar que se
forman personas, dirigentes, que serán quienes tendrán a su cargo el destino de
nuestro país en no muy poco tiempo. Por lo tanto, exigiría que el
seguimiento por parte de la autoridad de aplicación sea riguroso, instando a la
realización profesional y a la salida laboral, apoyando proyectos, evaluando
alternativas de progreso, para que quienes estén en inferioridad de condiciones
tengan su oportunidad. Asimismo, bien vale que la instrumentación se discuta,
en forma madura, concreta, y no fomentemos el facilismo de las cosas. Es mérita
la realización como persona por sí misma, y el esfuerzo realizado.
Sin tener temor al tiempo,
pero sabiendo claramente cual es nuestro objetivo, nuestro horizonte, nuestro
futuro. Se puede, y la recompensa llega siempre. El objetivo es querer
lograrla, no decaer ante la adversidad y disfrutar de las metas por mérito
propio, aun siendo conciente de nuestras carencias, pero no dependiendo de
nadie, sino valernos por nosotros mismos.
Raúl Martín
Presidente UCR Bahía Blanca
facebook.com/RaulMartinPolitico
@RaulAMartin
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