EFECTO PASO: NACIÓN LE PIDE A SCIOLI QUE BREITENSTEIN VUELVA A BAHÍA
Política caliente en la ciudad, tras las primarias
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Daniel Scioli junto a Gustavo Bevilacqua y Cristian Breitenstein (Foto de "Letra P") |
A pesar de que el actual
ministro de Producción, Ciencia y Tecnología de la provincia de Buenos
Aires, Cristian Breitenstein, solicitara una licencia en el municipio
de Bahía Blanca y que Gustavo Bevilacqua, con quien tiene una
compleja relación, ocupara el cargo, desde la Casa Rosada le
demandaron a Daniel Scioli que su funcionario regrese a la localidad
de la 6ª para que se haga cargo del “desastre electoral” en un distrito clave
del sur bonaerense.
El síndrome post PASO no es
gratuito para algunas personalidades del oficialismo bonaerense. El caso
de Cristian Breitenstein, actual ministro del sciolismo, es uno de los más
resonantes, sobre todo por el contexto electoral que vivió la localidad que lo
supo elegir como jefe comunal.
Bahía Blanca, la ciudad más
importante de la 6ª, reflejó, como en otros lugares, el fracaso del Frente para
la Victoria. Allí ,
el denarvaísmo se impuso con el 22 por ciento de los votos, dejando
cuarto al FPV con un apenas 13.09 por ciento (un poco más
de 22 mil votos). Y el porcentaje, sobre todo, no deja margen para excusas. El
enojo en la Casa Rosada
apunta directamente contra el mandatario electo (y con licencia), pero que en
la campaña brilló por su ausencia, hecho que reflejó el precario apoyo de una
figura clave en la región.
“Tiene que volver y hacerse
cargo”, se escuchó en los pasillos de Balcarce 50 contra el titular
de Producción, quien mantiene una tensa relación con el intendente
interino, Gustavo Bevilacqua, quien constantemente apunta a su
predecesor en el cargo. “si no regresa en diciembre voy a seguir siendo el
intendente porque así lo establece la ley. Tengo claro que a mí me eligieron
como concejal, pero no debemos perder de vista el compromiso que se asume
dentro de la democracia. Las circunstancias institucionales me llevaron a
asumir este rol y voy a cumplirlo”, admitía el actual responsable del ejecutivo
bahiense, en otro capítulo del enfrentamiento que tiene con el funcionario
sciolista.
Pero Breitenstein nunca
escondió la intención de alejarse del territorio que le sirvió como trampolín
político. Luego del cierre de listas, cuando Daniel Scioli terminó
jugando para el kirchnerismo, a pesar de que se especulaba un polémico cierre
con el Frente Renovador de Sergio Massa, espacio que logró el tercer lugar allí
(y le ganó al oficialismo), tampoco aportó para la causa y provocó reacciones
negativas para sus intereses.
“Lo dejó solo, tiene que
volver a dar vuelta este resultado lamentable”, remarcaron, nuevamente, desde
Nación. Pero los problemas del ex intendente no sólo llegan desde los ámbitos
políticos más importantes del país, porque, desde hace tiempo, en su actual
función tiene diversos inconvenientes que generan la constante movilización de
los trabajadores de la cartera que encabeza por los gastos “excesivos” de su
gestión.
En el momento que las alianzas
electorales se gestaban, los empleados de Producción salían a las calles de la
capital provincial para reclamar, como lo hacen constantemente los estatales,
una mejora en los salarios pero allí, con un claro mensaje hacia calle 6,
hablaron de los particulares gastos que Breitenstein realiza.
“Existen contratos altos en cuestiones que no son prioritarias. En limpieza hay
diez jóvenes que laburan por 1.800 pesos, y el ministerio paga una suma de
250 mil: no sabemos donde se van los 230 mil pesos que faltan. Hay
que sumarle los viajes en avión del ministro porque no puede hacerlos en auto”,
le explicaban a Letra P a principios de mayo, en momentos calientes
de la política bonaerense.
Entre las protestas de los
empleados, los resquemores de su sustituto, por el abandono en la campaña, sin
olvidar una vieja rencilla personal que los hace protagonistas de una guerra
fría y, sobre todo, el enojo de Nación por dejar a la suerte su región natal,
vive. los días Breitenstein, quien se ganó un problema grande para su
futuro político.
Nota del editor
La edición 662 de “Letra P”
(sitio digital con procedencia de la ciudad de La Plata ) no ofrece desperdicio
se de Bahía Blanca se trata.
Se sabe (y esto no es ninguna
novedad) que la situación de Cristian Breitenstein (intendente reelecto que no
asumió su cargo en diciembre de 2011) no es lo que se dice “cómoda”, sino todo
lo contrario.
De continuo se especula con la
incertidumbre sobre su retorno a Alsina 65; su renuncia a la intendencia; o su
continuidad o no en el Ministerio de la Producción.
Las revelaciones formuladas en
el comentario que hemos trascripto aquí, acrecientan las dudas y ponen sobre el
tapete la necesidad de una definición que, incluso, algunos dicen que debería
producirse, como tarde, antes del 27 de octubre venidero.
La ausencia de Cristian en la
campaña del oficialismo municipal fue notoria y el pase de facturas no se ha
hecho esperar.
Si su presencia, en el período
que resta hasta las elecciones legislativas (generales) de este año, le aporta
algo favorable o todo lo contrario, a la lista que encabeza Matías Italiano, es
algo sobre lo cual tampoco hay una clara certeza.
El reclamo de Nación para que
Scioli haga “bajar” a Breitenstein a su cargo comunal hace más ríspida la cosa.
Quizás, sí, pueda servir para “blanquear” el cuadro de situación en el
principal distrito de este sur bonaerense. Es decir en qué lugar está cada uno.
Eso, claro, atendiendo a que a
nadie se le escapa que, al menos hasta el 11 de agosto, Dámaso Larraburu ha
sido el “jefe político” de la ciudad, con claras influencias sobre las
decisiones que se toman desde el palacio municipal.
Sin embargo, el tercer puesto
cómodo que el “massismo” ocupó en los números
de las primarias en Bahía Blanca, abre un claro interrogante sobre el “poder
político” del precandidato a diputado nacional por el Frente Renovador. El
nivel de votos cosechados por Julián Lemos y María Marta Corrado no dejaría
demasiado margen, pero el cuarto lugar de Italiano tampoco ofrece una
perspectiva demasiado alentadora de cara a octubre.
Así las cosas y cuando otra “fuerza”
en caída libre (por el Frente Progresista Cívico y Social) busca como emerger
de una actitud frente a las PASO que a ojos vista parece haber sido errónea –ir
a internas cuando ya otro intento de alianza, con Integración Ciudadana había
fracasado- plantea un panorama para “balconear” la cosa, en todos sus
pormenores.
No puede dudarse respecto a
que las próximas semanas serán políticamente muy calientes. ¿Será la hora de
decir todo tal cual?. El electorado, que aquí pone de relieve posturas atípicas
con su voto, espera. Pero fiel a su característica, no desespera, ni mucho
menos…
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