LA PARROQUIA SANTA TERESITA CONVOCA EN SUS 75 AÑOS

Si hay algo de cierto en aquello que se dice, sobre que “uno vuelvo siempre a aquellos lugares en los que amó la vida”, la prueba más evidente sería el entrañable cariño que –aunque pasen los años o a favor de ellos quizás– sentimos por la parroquia Santa Teresita del Niño Jesús. Usando palabras que no son nuestras, pero que elocuentemente encierran una gran verdad, podríamos decir que allí “aprendimos la fe”. La hayamos llevado a la práctica, en los hechos, como correspondía, o no tanto, es otra cuestión, esa de la que deberá rendirse cuenta al final de los tiempos. Allí veremos. Mientras tanto, cada ocasión que se presenta renueva, como aquellas épocas tan lejanas, que se remontan a los años ’40 y ’50, aquel espíritu que hizo de la parroquia “una familia”. Porque lo era, cuando la militancia en los aspirantes de la Acción Católica Argentina o el ser monaguillo, nos acercaba día tras día a la capilla del Colegio La Inmaculada (primera sede de la parroquia) o a la Casa P...